Especial de navidad (escrito sin editar por si gustan)
Added 2023-01-06 00:18:02 +0000 UTCAurora: me levanté, gritando, como si recién hubiera nacido.
Había tanto en mi cabeza, tantas ideas, tantas palabras y emociones.
Todo vibraba ante mi vista al moverse, dejándome verle de manera directa.
Sentía.
Poder.
Estaba levitando y una voz conmigo hablaba.
PARANOIA: No hay nada más alrededor.
Solo nosotras, todos nos odian, todos son … ENEMIGOS!.
AURORA: ya había sentido esto antes, toda esta furia todo este miedo.
Mire debajo de mis pies.
Sombras oscuras de ojos blancos con voces agudas y distorsionadas como demonios.
No sé dónde estoy.
Pero tenía el poder, ahora yo era quien se volvió fuerte.
Al levantar mi mano, logre hacer elevarse un camión blindado, mire chispas que chocaban contra mí pero jamas me tocaban, era como si se reventaran ante un muro que no podía ver.
Quieren hacerme daño?, después de todo este tiempo?.
Tantas veces que intente no pelear y aun así?.
Te atreves a atacarme?.
Solo moví un dedo y arranque las 6 ruedas del camión las destroce y podía hacerlas levitar y girar a mi alrededor, no pesaban, era como soplar una hoja de papel.
Giraban como la luna alrededor de la tierra en mi orbita.
Y podía hacerlas acelerar o moverse más lentas que un caracol.
Lance tres contra una de esas sombras, lo aplaste contra el suelo reventando la tierra dejando un cráter.
Esa creatura gritaba.
Su sonido, ese alarido tan horrido.
Me hacía sentir mucha furia escucharle gritar.
Así que levante la llanta que lo aplastaba y la volví a lanzar contra el clavándolo más contra el suelo.
No era suficiente.
Ya muérete!.
Hice girar la rueda a gran velocidad sobre él.
Dejando una estela de humo y sangre, como destrozarlo poco a poco.
No pare de acelerar la rueda hasta que esa sombra dejaba de chillar como un cerdo.
Seguí escuchando a las demás sombras gritar.
Chillar de manera horrible.
Sentí que se me romperían los oídos.
Estaba tan enojada, tan pero tan enojada.
Sentí como apreté los dientes del coraje.
Pude ver más a detalle.
Esas cosas tenían armas en sus manos extrañas.
Esas luces que chocaban contra mí, eran balas.
Pero aun así, no dejaban de estrellarse contra ese muro invisible.
Te atreves a dispararme?.
Soy solo una niña!.
Atrape a uno de ellos con las 6 llantas aplastándole y apresándolo.
Me seguía disparando aun asi.
Ya basta.
Deja de atacarme.
Apreté el puño y las llantas se contrajeron hacia su cuerpo.
Escuche los huesos de la sombra romperse.
No deje de tratar de cerrar el puño.
Su cuerpo era resistente.
Ya basta!.
Ya deja de atacarme.
Logre cerrar el puño.
Y la sombra al fin se disipo.
En 5 pedazos distintos, pero al fin dejo de atacarme.
La sombra callo hecha alquitrán en el suelo.
Sigo sin saber dónde estoy.
Pero aun las demás en el suelo me disparaban.
Que no lo entienden?.
Déjenme tranquila!.
Solo me harte de tanto odio a mi alrededor.
PARANOIA: DEJENOS EN PAZ.
AURORA: Levante el camión más alto y lo deje caer verticalmente sobre otra sombra molesta, supe que la destroce, el solo sonido del impacto contra el suelo, me revelo que el camión pesaba más de una tonelada.
Me seguían disparando.
No sé qué rayos quería de mi esta pesadilla?.
Déjenme tranquila.
Solo cerré el puño de la mano izquierda y comprimí el camión transformándolo en una bola de metal aplastado.
Comencé a llorar, ya estaba harta, era demasiado cobarde para aguantar tanto odio, tanta pelea.
Arrastre la bola de metal y la dispare con fuerza por la tierra a otra sombra, pero no me conforme con una, seguí arrastrando la bola metálica para llevarme a otras tres más.
Y arroje el fragmento metálico contra lo primero que vi.
Cuando este impacto con las sombras.
Reventó dejando volar polvo y ladrillos por doquier.
El aire se viciaba y no podía respirar bien.
Pero pronto mi vista se recuperó.
Noté.
Que estaba en una especie de pueblo, similar a una granja con casas.
El pedazo de metal, de verdad era un camión comprimido.
Estaba, estaba siendo atacada por hombres armados, esta gente, esta gente mato a Barty!.
De nuevo perdí el control y las sombras volvieron, sus ruidos.
Sus gritos, dejen me tranquila, dejen de dispararme.
Mueran maldita sea ya muéranse.
Los levante en el aire, no pesaban más que una moneda.
Pero me seguían disparando.
Ese ruido, esas balas rebotando contra el muro invisible.
Como un tambor sonando desde dentro de mi cráneo.
Me sangraba la nariz y no dejaba de llorar.
Ya basta!.
Me lastiman.
Cerré ambos puños.
Y las sombras explotaron dejando alquitrán por todas partes.
Aun había más disparos desde abajo.
Pero estaban dentro de la casa.
Escuchaba el ruido.
Pero no veía las balas.
Están en algún lugar.
Yo sé que ahí se ocultan.
Simplemente apunte mi palma a lo que quería destruir.
Una casa, siento que ahí se ocultan.
La revente en pedazos lanzando la fuerza de mis pensamientos.
Al reventarla.
Levante los escombros sin permitirles caer al suelo.
Y los comprimí creando un meteorito con todas mis fuerzas, incluso use el camión destruido para hacerla más grande, de al menos 5 metros, era una esfera hecha de piedra y metal.
Y aun escuchaba esos alaridos infernales, esos disparos.
Mire detrás de mí.
Más sombras, corrían hacia mí.
Ya déjenme en paz.
Deje caer el meteoro al suelo.
Para aplastarlas y lo hice rodas de izquierda a derecho.
Matando 5 o 6.
La partí a la mitad y la volví a juntar de golpe.
Para aplastar a 11 más.
20, 22.
Cuantas más de esas cosas hay?.
Escuche más alaridos en otra casa.
Así que dispare de nuevo el meteoro para destrozarla por la mitad.
Busque de entre los escombros, sé que se ocultan ahí basuras.
Escuche el arrancar de un motor.
Dos camiones más, se alejaban por una carretera.
No.
No van a escapar, ya sé que volverán.
Yo sé que siempre vuelven.
Hoy van a dejarme tranquila, para siempre.
Comencé a gritar, sentí que mis huesos se separaban.
Solo señale donde estaban los camiones y los hice levitar.
Las sombras abandonaban los camiones.
No se los permití.
Las hice levitar también y comenzaban a disparar sin parar hacia mí.
Escuche la voz de mamá por un segundo.
Pero.
No la vi por ningún lado.
Eso solo me enfureció más.
Así que jale a las sombras y los camiones hacia mí.
Los camiones los comprimí hasta hacerlos bolas rotas muy pequeñas.
Y las arroje a lo lejos.
Las sombras.
Las puse de cabezas hice convertirse en parte de mi orbita.
QUIERO SER FELIZ, POR QUE NO ME DEJAN SER FELIZ?.
PORQUE QUIEREN PELEAR CONMIGO?.
PORQUE?.
PORQUE SE LLEVARON A MAMÁ?.
Esferas luminosas rosas se crearon alrededor de sus extremidades, cabeza, brazos piernas.
Grite.
Ya no quiero más ruido!.
Quiero silencio.
Separe las esferas.
Partiendo en muchos pedazos a las sombras.
Y por un segundo.
Dejaron de ser sombras.
Eran.
Eran.
Seres humanos, sus partes estaban flotando por todos lados.
Sangre levitando y muerte por el suelo.
Yo.
Yo hice esto?.
No.
No.
Me aterre al ver la sangre y solo.
Comencé a gritar.
*SONIDO DE GRITO DE MUJER*
…………………………………………………………
Aurora estaba allí levitando en el aire envuelta en su aura rosa gritando, La esfera rosácea crecía y se encogía como si fuera un corazón latiendo y arremolinando el aire, se escuchaba la poderosa corriente de aire acentuando sus desesperados gritos saliendo de ese rosado y extraño corazón. Un corazón que la atormentaba, que de alguna forma la hacía sufrir.
Y resultaba, que yo aún tenía corazón también, uno que me pedía ayudarla, hacer algo por ella, aunque no supiera exactamente qué, y soy terrible improvisando.
— Aurora!— le gritaba. — ya paso todo aurora, ya está, tranquilízate; por favor.
Levitaba más alto y el grito que escapaba de ella, era del más absoluto terror, esta muy asustada para hacer caso y no se si esa burbuja la deje escuchar. Pues claro.
Tome mi pantalla dirigiendo y ecualizando el sonido de mi voz directamente hacia ella, muy bien Bartosz a escena.
— Aurora— reaccionó como si le hubieran echado agua, me escucha. — aurora, es suficiente aurora, ya puedes parar, ya estaremos bien y es gracias a ti.
Reaccionó ya con todo el cuerpo.
— Ya acabo todo, ya pasó todo, puedes parar.
Volteaba la cabeza como si le estuviera haciendo caso a más personas al mismo tiempo.
— No aurora, no las escuches, no te dejes llevar; sigue mi voz, ven conmigo. ¿No querías ir por tu madre?
Reaccionaba.
— Ella de seguro también está buscándote aurora. No la hagamos esperar más.
Bajaba del cielo pero en su cara aun había muchísima aprensión.
— Vamos aurora, será un buen viaje, te lo prometo, conoceremos lugares. — bajaba más a medida que le hablaba y las ráfagas de viendo también menguaban — comeremos sándwiches de jamón y
— Pepino!— vociferó volviendo a subir, las ráfagas de aire también aumentaron casi dejándome sordo.
— Esa era justo mi segunda opción, sándwiches de pepino con pimientos, y lo mejor del viaje será el final. Sabes por qué? Porque recorreremos la tierra si hace falta y justo al final encontraremos a tu madre. y le contaras tus aventuras, excepto las peligrosas como esta. Pero tenemos que irnos ahora, porque ya ha esperado mucho.
Aurora bajaba, a medida que se acercaba al piso perdía la luz y el humo en sus ojos.
— me lo prometes?
— Te lo prometo, — dije ofreciéndole mi mano— y es cierto.
Cuando aurora la tomó finalmente había dejado de brillar.
Y salimos de ahí tan rápido como pudimos y viendo el poblado nos pusimos en marcha.
Aurora: Ahora lo sabía todo.
Ya sé que sucedió aquel día.
Me sentí algo deprimida.
En mis pasos, cada uno adormilado al avanzar siguiendo a barty.
No sabía cómo decirle, me hubiera gustado hacer las cosas bien.
Los cuervos nos atacaron aquella vez por lo que les hice a su campamento, mate a muchos aquel día.
Y con los bandidos, me perseguían, porque no solo destruí los convoyes al sentir miedo, mate a muchos más.
Y quizás ahora solo sería una carga para Barty.
Aun así, para terminar con ese miedo, se lo conté todo mientras nos adentrábamos en un pueblo.
Barti: eso.
Eso tiene más sentido ahora.
Pero, una pregunta, desde cuando tienes ese poder?.
Aurora: aun no lo recuerdo bien, solo, recuerdo, estar en un hospital.
Yo.
Me enferme.
Mamá se puso triste.
Barti: entiendo.
Aurora: me arrepiento de mucho, de siempre ser cobarde, me odio sabes?.
Me odio por abandonarlos a todos, abandone a muchos, ahora sé que sucedió, no nos expulsaron de los grupos, mamá solo lo dijo por no preocuparme.
En realidad los abandone o quizás los mate, algo hice yo.
Sé que fui yo.
Barty: No estás sola niña, yo me considere un cobarde tanto tiempo que me lo creí, hasta hace rato de hecho. y si no me hubiera creído cobarde desde antes quien sabe, igual las cosas serían diferentes, tal vez incluso mejores.
Barti Miraba su aparato ese en su brazo, buscando una señal.
Que tanto haces?.
Barti: hay algo extraño, mi pentalfa se conectó sola a la red, pero no transmite, solo recibe.
Muchos reportes de un avistamiento, algo estuvo destruyendo la zona.
Aurora: seguramente fui yo.
Barti: no es posible, no tienen como saberlo, y los reportes no vienen de la zona donde estábamos, sino más bien de a dónde vamos.
Y no te sientas mal, todos tenemos un lado oscuro.
Aurora: tú también?.
Barti: Sobre todo yo. He tratado de matar a una jovencita desde hace más de un mes, si te crees un monstruo, ni en eso estás sola.
Aurora: por ALaRIC?.
Barti: exactamente y aquí entre nos no pienso detenerme, no siento que este en paz hasta que lo haga.
Aurora: crees que podamos cambiar?.
Barti: De tema?. Por favor.
Aurora: No era un buen momento, solo me rasque el hombro por lo que pasó y seguimos avanzando hasta llegar un pequeño pueblo en crecimiento.
Parece que las construcciones terminaron por la guerra, un pueblo que quería convertirse en ciudad.
Podía ver un edificio a media construcción a lo lejos cerca de las iglesias del pueblito.
Barti estaba molesto por que su muñequera se estaba volviendo loca, y comenzaba recibir datos corruptos, no sabía se era un fallo mecánico.
Barti: esta cosa nunca me ha fallado, y hoy. Justo hoy decide tener problemas.
Aurora: Porque es tan importante?
Aurora: Porque así como la vez, esta cosa mantiene a los zombis alejados. Y si cerca de un poblado con infectados nada garantiza nuestro camino hasta magnolia.
Aurora: no nos metimos al bosque por los zombis?
Barty: los aleja, pero si nosotros los buscamos poco puede hacer, es como un repelente, mantienen alejados a los insectos, pero si te metes en la colmena no sirve de mucho.
Aurora: podemos repararla?.
Barti: repárala? Ni siquiera sé que ti...
Espera.
Escucho algo.
Aurora:
El suelo estaba temblando.
Algo se aproximaba.
Quizás era un simple temblor?.
La vibración solo se escuchaba pegando el oído al suelo a una pared.
Un vibración.
El metro quizás?.
Barti: en un pueblo tan simple?.
Aurora: un tren?.
Barti: no veo las vías.
Aurora: escuchamos gritos a lo lejos.
Como mecánicos, es como si una voz humana fuera pasada por un filtro de computadora.
Era como.
EXPLOSION**
Algo atravesó un convento entero, derrumbo las iglesias.
Dos máquinas.
Bastante grandes, una con tres tentáculos.
Y dos patas, era como un moka, el otro, era igual solo que más grande y sus tentáculos no funcionaban como piernas como el otro.
Eran taladros y destrozaban los que tocaban, dos monstruos de metal, luchando.
Destrozaban lo que tocaban.
Trepaban por los techos y los aplastaban dejando todo en escombros.
Una de las maquinas pedía ayuda por el brazalete de Barty.
Voltee a verle.
Que sucede?.
Barti: qué rayos es esa cosa?.
Sabes qué no tengo intención de averiguarlo, retirada.
Aurora: Barti simplemente dio media vuelta.
La voz en su brazalete, parecía desesperada.
Ayuda por favor.
No quiero morir.
Si me atrapa.
Me torturaran.
Por favor.
Quiero vivir.
Quien sea.
Ayuda.
Por favor, ya no puedo, seguir.
Escuche disparos fuertes.
Que era eso?.
Era una máquina.
Pero había algo tripulándola.
No.
Colgando de ella.
No.
Era una mujer.
Una joven, quizás de mi edad.
Estaba, conectada por la espalda, a esa máquina.
Y estaba siendo atacada de manera sanguinaria por la otra.
Barty, hay una chica en esa máquina.
Escúchala.
Barty: ya viste esas cosas?, somos una niña y un gordo, no podemos a meternos en eso.
Nos vamos.
Pude ver los destrozos y el sonido metálico incesante.
Una maquina gris otra azul.
Y la azul se veía en mal estado, perdía piezas, le arrancaron un tentáculo y casi le destrozan una de las patas.
Se dejaba de escuchar el filtro robótico en la voz.
Podíamos oír los gritos de la chica.
Pedía ayuda, de manera desesperada.
Se iba a morir ahí.
Aurora: Bartoz! Tenemos que ayudarla.
Bartoz: que me preguntas a mi?, adelante, usa tus poderes y sálvala.
Aurora: yo… no puedo usarlos cuando quiero.
Barti: ostia esos poderes son de los mejores.
Aurora: aun así voy a ir y ayudarla, podrían ser nosotros.
Tiene miedo y necesita alguien, alguien que ya no quiera ser cobarde.
Bartoz: una cosa es ser cobarde y otra suicida!. No podemos hacer nada!, son monstruos!.
Aurora: tú y yo también.
Bartoz: esos son monstruos de verdad!, no los estás viendo allá?!.
Aurora: Podría ser alaric.
No pensé más, Salí corriendo a ayudar.
Ya estaba harta de correr al otro lado y fingir que no veía sufrimiento, con mamá, con mi gente, con papá. Todo el tiempo.
Huyendo, de quien me necesito.
Suerte.
Por favor.
Déjame.
Cambiar.
Bartosz: Niña loca!— exclame tan fuerte que casi me desgarro las cuerdas.
Y la seguí entre las calles ni siquiera sabía distinguir a los monstruos, y me di cuenta que las calles estaban plagadas de carros militares, me subí al techo un tanque con la leyenda “octubre” y tomando la 50 en su techo (balazos) abrí fuego esperando despedazar a lo que sea que fuera eso. Pero las balas le rebotaban, mi pentalfa reaccionaba raro; Había demasiadas interferencias. El ser volteó hacia a mí, pero yo ya había salido corriendo cuando le disparó al carro, sentía el piso temblar con sus pasos de fiera persiguiéndome y fue golpeado por las balas de aurora del otro lado de la calle. Me estaba copiando.
— No funcionara.
Alguien hablaba por el comunicador de mi pentalfa, una mujer.
— Su blindaje es más denso que el mío.
— Que?
— Su blindaje, su sistemas, la armadura completa es más avanzada que la mía.
— ¡Solo dime como lo mato!— le exigí a la mujer en el radio.
— no tienen potencia de fuego.
Un auto volaba a mi dirección y tuve que emprender la huida hasta un taque de cañón corto, al me subí y le apunte al ser en medio (disparo de cañon) y se lo quité a aurora de encima metiendo en un edificio contra su voluntad, pero aun lo veía moverse, y volví a accionar el disparador, pero no pasó nada
— Si supiera recargar esta cosa te mataría.
Me baje corriendo antes que el carro se volviera un colador.
— Su armadura— le dije a la mujer en mi pentalfa. — tienen algún punto débil, un núcleo de poder? algún defecto de diseño? Está hecha en china? algo?
— Fue ensamblada deprisa todos los procesadores están expuestos en la coyunturas.
Lo vi persiguiendo a aurora y al otro robot, sus articulaciones estaban muy expuestas, un tiro difícil para un francotirador, pero imposible para mí. Y aun así lo iba a intentar.
Me subí a otro carro con ametralladora y le apuntaba con las metálicas mirillas. (Fuego) no se a quien quería engañar, le daba a todo menos al ser menos aun a las partes que quería. Y aun así volvió su atención en mí, y ya estaba corriendo por mi vida. Y carro tras carro se estaba volviendo colador. Y me metí a una casa por un hueco en la pared.
Estaba en la cocina y se me ocurrió al ver el microondas que destrocé contra el piso sacándole los componentes y volví a la calle luchando por montar la parte en mi brazal, el robot estaba frente a mí con sus cañones apuntándome y abrió fuego, pero las balas rebotaban en el aire, aurora estaba estirando las manos con sus ojos brillando junto a mí.
— No que no era cuando querías?
— Estoy así de dejarte.
El robot bueno lo atacó quitándonoslo de encima y al fin lo termine casi a la altura de mi muñeca como un reloj gigante. Que apunte hacia el
— Muy bien barty es hora de ser héroe.
— Estoy así de dejarte aquí.
Al presionar el botón un rayo chisporroteo en un mi brazo y una onda recorrió el aire derribando al gris, se escuchaba como dentro de él su piloto luchaba por mover los controles sin éxito.
— Eso no durara para siempre— dijo la mujer en mi pentalfa— los sacare de aquí.
El robot azul nos agarró con sus tentáculos y nos sacudió. Cuando me di cuenta ya estaba corriendo y sacándonos de aquí.
Nos llevó lejos del poblado y no se cuán lejos fuimos en realidad. Que ya estábamos en Trepando un edificio.
Aurora: estábamos siendo sostenidos por aquella máquina.
Tentáculos fríos y enormes de metal nos sostenían y estábamos subiendo hasta el techo.
Nunca había visto algo como esto.
A lado, conectada a este el robot, una joven llorando, me miraba directamente.
Canario: los siento, se los explicaré todo. Pero debemos irnos. Pronto
Al instante.
Escuche un crujir de metal y cables chispeantes.
Sentí mucho calor.
Y escuche la voz de esta misma chica gritar muy a lo lejos.
Dijo.
Canario: Sol.
Caímos al suelo.
Bartosz y yo.
Uno de los tentáculos había sido cortado.
Precisamente el que nos sostenía.
Y en el aire,. Majestuoso y extraño.
Un hombre, cargando una espada, que se iluminaba en un color naranja al rojo vivo.
El robot azulado de la chica, intentaba con todo agarrarse del techo con el último tentáculo que le quedaba.
El que cortó el tentáculo, bajo hasta el suelo de la plaza.
Corrí a ver a la chica robot.
Y le tomé de una mano, Bartosz reacción y tomo su otra mano.
Jalamos para que pudiera subir el techo.
Apenas si lo logro.
Mire hacia la plaza.
El que corto el tentáculo, estaba de pie inmóvil.
Sosteniendo un espadón grande.
Metálico, aun con ese naranja ardiente brillando en el filo.
Que es esa cosa?.
Era un hombre joven, de cabello dorado, brillaba con el sol golpeándole directamente.
El monstruo gris aún se tambaleaba por el pulso.
Pero se escuchaba su voz.
Era.
Idéntica a la del robot azul que estábamos ayudando.
Una voz femenina.
Gritaba.
Sol!.
Ellos le hicieron daño a tu hermana.
Mátalos, mátalos ahora!.
Que?.
Canario: sol.
Su nombre es sol.
Es.
Mi hermano.
Bartosz: que carajos está pasando?!!!
Canario: fui.
Secuestrada hace tiempo junto con mi hermano.
Para entrar en un programa de horribles experimentos.
Arrancaron mucho de mí, me destrozaron, para unirme a esta enorme cosa.
Me convirtieron, en una máquina, para asesinar, un tesoro que servía a la guerra.
Siempre me controlaron.
Nunca pude decidir.
Nunca pude actuar por mi cuenta.
Para quienes me crearon, solo soy la batería de esta enorme máquina.
Aurora: la chica, estaba llorando y trataba de hablar.
Yo seguí mirando a aquel joven rubio.
Que caminaba hacia la maquina gris paralizada.
Bartosz: que?.
Canario: a mi hermano, lo asesinaron, para clonarlo, una y otra vez.
Para hacer un ejército de personas iguales a él.
Crear cientos de candidatos.
Nos crearon a todos nosotros con un único fin.
Recuperar.
Un experimento, una creación, con la que jugaron a ser dios.
Nosotros, solo somos una herramienta.
Yo.
Hui.
Solo quise irme de ahí.
Pero.
No quieren dejarme en paz.
Ya que ahora estoy herida.
No les sirvo, pero.
Me quieren muerta.
Si no soy su monstruo.
No seré de nadie.
Por eso ellos están aquí.
Para que muera.
Necesito.
Ayuda.
Necesito.
Por favor.
Quiero.
Quiero vivir.
Aurora: el joven de cabellos dorados, hizo algo en la maquina gris y esta logro levantarse.
La voz de la maquina gris volvió a surgir.
Gritándole a ese hombre, que nosotros le habíamos hecho daño.
Le decía.
Hermanito.
Por favor.
Mátalos a todos.
La otra chica contesto desde aquí.
Aun adolorida y llorando.
Canario: él no es tu hermano.
Es mío!.
Todo.
Todo me lo arrebataron.
Que más quieres de mí?.
Solo quería vivir.
Solo quería irme.
No quería.
Ser transformada en este monstruo y aun así.
En este estado.
Sin esperando, que vuelva a ser.
Ese monstruo que todos quieren que sea.
Yo.
Solo quería vivir.
Por favor.
Por favor.
Aurora: ella solo estaba llorando.
Podía ver los cables conectados a su piel, la sangre que brotaba de ellos.
Bartosz pasaba su mano por la pierna metálica del robot.
Bartosz: canario.
Aurora: lo decía mientras pasaba su mano por unas letras marcadas en la lámina azul.
Canario.
Tal vez ese era su nombre.
La otra máquina gris.
Usaba su voz, fingiendo ser ella.
Gritaba desesperada.
Hermanito.
Hermanito.
Una y otra vez.
Y el joven.
Colocaba el espadón en el suelo.
Encendía el color ardiente naranja en ese espadón y corría en línea recta hacia nosotros.
A una gran velocidad.
La máquina gris, subía por los techos, para flanquear, estaba disparando y nos pusimos a cubierto.
La cornisa se estaba reventando.
Metralla por todas partes.
Mire hacia arriba, ya estaba ahí.
Aquel joven.
Pude verle de cerca.
Nos miraba con odio.
Blandía el arma con una sola mano, una espadón ardiente.
Y con el sol detrás de él.
Hacia honor a su nombre.
Sol.
Brillante.
Acertaría el espadazo sobre nosotros.
Mamá.
Dónde estás?.
La máquina gris se lanzaba sobre el canario.
Le estaba arrancando una de las patas.
Y sol.
Tenía su espada ya cerca de mi rostro.
Sentía su calor.
Ese chirrido eléctrico.
PARANOIA: NO QUIERO MORIR.
Aurora: solo recuerdo que grite con tanta fuerza.
Que todo exploto a mí alrededor.
Tanta.
Tanta rabia de nuevo.
Me recuerdo levitando en lo alto.
Sol, salió volando a lo lejos.
Pero cayo de pie en el suelo no tenía ni un rasguño.
Partículas rosas en todas partes.
Relámpagos rosas.
Electrocutando mis piernas.
Mi voz.
Mi voz había cambiado.
Aquella que estaba en mi cabeza.
Era la que hablaba atravesó de mi boca.
PARANOIA: Yo no quería esto.
Aurora:
La máquina gris comenzó a dispararme.
Sus tiros eran diferentes a los demás.
Estos aunque chocaban con la pared invisible.
Esta retumbaba y parecía agrietarse frente a mí.
Voltee de vuelta.
Y sol había saltado nuevamente.
Con ese espadón.
Intentó cortarme de nuevo.
Y ese filo ardiente.
Estaba rompiendo, la barrera como si fuera una ventana de cristal.
Miedo.
Siento.
Miedo.
Bartosz:
Aurora se había vuelto a alzar en el aire. Y la burbuja brillante que la rodeaba se expandió tan rápido que golpeo al caballero y al canario gris y los lanzó a los pies de aquel edificio, un ojo de energía se abrió en su frente, la pupila se movió vara vernos un segundo, y la burbuja desapareció y el fuego que la rodeaba era brillante y rosado en las orillas. Extendió con fuerza sus brazos hacia ellos agarrándolos a distancia como si de una película de scifi se tratara y violentamente los lanzó lejos hacia el horizonte y se fue persiguiéndoles veloz y brillante como si fuera una estrella fugaz.
— Ahora si— dije dirigiéndome al canario que se quedó conmigo en ese techo. — que quieren esos bastardos?
— Un pedazo de mi
— Y tiene la espada para cortarte ese pedazo supongo.
— Yo. No lo sé.
— Ah— dije como pasando del tema, inclusive una brisa suave se hizo en aquel techo como llevándose el tema— como sea, no importa. Aurora se ocupara de esos dos.
— No puede— exclamo el canario.
— La vi acabar con unos convoyes esta mañana— la interrumpí deliberadamente — y ni siquiera tuvo que tocarlos.
(música path way made in abyss ost)
Yo sabía lo que había visto, y ahora se veía inclusive más poderosa si cabía, antes que acabe de bajar este edificio ella ya debía haber acabado con ellos.
Me gustaría tener un cigarro en este momento, sería perfecto para celebrar a esta niña, sin duda alguna aurora puede ayudarme a acabar con ella por fin, es muy difícil convencer a un jónter de matar a otro sin que se lo presuma a todo el mundo por supuesto, pero ella no es un jónter, de eso no me cabía duda. Ya me estaba imaginado como la iba a comprimir e incluso donde iba a guardar los pedazos como trofeo, de verdad necesitaba un cigarro para celebrar, Además, me gusta el deporte, y no hay deporte más extremo que bajar un edifico después de un cigarrillo. Excepto quizá subirlo después de fumar, pero eso ya es solo para chavos.
Quizá aún lo tenga en mi bata, bingo. Este todo doblado como no podía ser de otra forma, un recordatorio de que no debía volver al vicio, pero en serio quería celebrar. Lo encendí con el soplete en mi brazal. En cuanto termine, iré a buscar a aurora y
— No, ella no debe.
— Y por qué no?
— Porque es mi hermano.
Exhalé una bocanada de humo y dije. — niña. Quien te apunta con un arma, no es tu hermano.
— No, no lo entiendes, lo están controlando.
— Como dices?, qué o quién podría controlar a un ser así de poderoso?. Que saltó más alto que un edificio por dios.
— Unos científicos.
Voltee a verla ni cuanta me di que el cigarro se me había caído hasta que lo vi volar por el viento. — cómo científicos? Quienes?
— Uno es feng huang y la otra es itria. roban engañan, Secuestran niños y los clonan. Nos obligan a crecer y luego nos utilizan, nos mandan a morir por miles.
Recuerdo de alaric: Quiero ser un súper héroe como tu papá, quiero ayudar a salvar al mundo de los malos yo también.
Y lo harás pequeñín, cuando crezcas.
Voy a salvarlos a todos, porque soy el único que puede. Blitzkazan!!!!
— Intentamos escapar, pero solo yo escape, no puedo dejar que lo maten. No ahora.
La urgencia con la que hablo no era necesaria, ya iba a ayudarla. Pero ella saltó y yo con ella agarrado a una pata gigante de la máquina que recubría a la chica.
— Que estás haciendo?!! — dijo cuando llegamos al piso.
— No te voy a dejar ir sola. Corre— dije encendiendo la llama azul de mi soplete— hare lo que pueda para repararte en el camino.
— Ahora si vas a ayudarme?
— No lo entenderías. Pero confía en mi.
Canario uso su tentáculo para llevarme, sosteniéndome mientras corría en las partes que más reparaciones necesitaban. Pude tapar algunas fugas y enmendar cables y circuitos, mucha de esta tecnología era la misma que usamos en Winter, al menos la mitad, la otra mitad no supe de quien provenía, solo pude enmendarle fugas y cosas así.
— Si llegamos y aurora va ganado, le pediré que se detenga y la convenceré, tu sacas a tu hermano de ahí— le dije mientras le soldaba.— pero si los tuyos por alguna razón va vagando que hacemos?
— Mi hermano es un celta de primera generación, está hecho para combatir contra tipos como aurora; su espada puede cortar lo que se disponga, incluso el escudo de energía. el otro es un canario es de última generación. Superior a mí en todos los aspectos, está hecho para darle caza a los dioses de manera eficiente.
— Dioses?
— Si, dioses, D I O C
— Ya te entendí, solo dime que hago.
— Cuando lleguemos y le estén ganando; que lo harán. encárguense de distraer al otro canario, yo haré lo que tenga que hacer para ayudar a mi hermano, solo necesito que me la quiten de encima hasta que pueda hacerlo.
— Entendido; algún consejo?
— Buena suerte.
— Maravilloso.
No tuvo que correr mucho hasta que llegamos donde aurora.
Era difícil reconocer si alguna vez hubo ciudad aquí. Todo estaba en ruinas, y allí estaba ella, luchando frente a frente contra ambos monstruos, azotándoles contra el piso con sus poderes.
Los levantaba en el aire envueltos en esa luz rosácea y los azotaba contra casas derrumbándolas, contra arboles derribándolos y volviéndolos astillas.
Hasta que el caballero y girando como una cierra se abalanzó contra aurora cortando en el escudo como esmeril.
Detrás de ella se levantaba el canario 2 patinando en el suelo, pues las puntas de sus tentáculos eran taladros, canario salto tacleando al celta entes que atravesara el escudo de aurora llevándoselo al piso.
— Aurora, el gris ve por el gris!!!— le grite a aurora con la esperanza que pudiera escucharme.
Ella levito pronta poniéndose entre él y yo volviendo a levantar su escudo rosa revotando a tiempo las balas que iban a por mí, arremangué mi manga y pulsando el botón dije.
— Es hora de ser héroe.
El chispazo enrareció el aire volviendo a apagar a ese molesto ser dejándolo en el piso tumbado.
Aurora: una… luz, azul brillante.
Me sego de un ojo, desparenciendo las oscuras y aterradoras sombras de un solo lado, como ver atravez de un filtro roto.
Unas sombras que se veian horribles, resuktaron ser barti y la chica en el robot.
Eran ellos, podía apenas escucharlos, como estrar dentro de un lugar con mucho plástico.
Sentía mucho.
Miedo y tanta furia.
Voces, susurros dentro de mi cráneo, no paraban de decirme que debía asesinar.
Pude notar aquella bestia metalica en grises, se tambaleaba, sus tentáculos se encontraban en el suelo, aquellas extensiones unidas como filos y espinas que asemejaban taladros con dientes.
Era esa máquina que nos disparaba, parecía fuera de combate, como atada al suelo por lo pesado de sus tentáculos.
Aun así, esa sombra la invadía y la convertía en un monstruo, una alucinación, apenas si podía recuperarme en pocos segundos la cordura.
Pero lo siento, era demasiado real ese efecto, esos gritos, los colmillos en la sombra.
Alejate de mi!.
Apunte mi mano hacia la maquina y la arroje con solo pensar en empujarla, pude ver como undi esa cosa hasta el fondo de una construcción.
Y de pronto.
Me conce a undir en el suelo, vi chispas, algo me obligaba a bajar.
Y era otra sombra, sus rujidos y odio su locura, estaba rompiendo la burbuja que me mantenía segura, la quería hacer pedazos , la veía quebrarse, sea sombra me haría daño.
La escuche romper la barrera como si fuera una motosierra encendida.
Ya basta, ya basta!.
Déjame tranquila!!!!.
Coloca ambas manos hacia la sombra y comencé a pensar en extrangularla, de mis pensamientos se hacia la realidad, esa sombra comenzaba a ser aplastada.
Pero, al escuchar su crujir.
Habia un grito femenino en alguna parte.
El grito era tan fuerte.
Que era como un rechinar agudo dentro de mi cerebro.
Un ruido tan fuerte, que me saco de ese trance donde me sentia atrapada en un mundo sordo.
La sombra despareció.
No era un monstruo, era ese rubio de la espada.
Yo.
Y lo estaba aplastando.
Quien gritaba, era la chica, la del robot azul con bartoz.
Me voltee un solo segundo a verle.
Y ese segundo basto para que el rubio arrojara su espada hacia mi.
Reventó la grieta de mi burbuja.
Un espadón enorme al rojo vivo.
Paso a unos centímetros de mi hombro, un leve roce, apenas cerca, y partió el hombro de mi chamarra rebanando y calcinando mi carne, solo fue un roce un simple raspón apenas tocando el filo y aun así.
Senti como si me destrozara el mismo sol ardiente.
Cai y solté al chico.
Este dolor era tan fuerte.
Grite con fuerza y llore.
Me toque el hombro y sentí la piel achicharrada.
Aun soltaba ascuas del calor.
Vi a barti, correr en mi ayuda.
Pero en segundos cuando el ya estaba a medio camino de mi.
El chico de cabello rubio.
Solo dio un salto al frente y pateo a barti.
Lanzándolo disparado a lo lejos dándose vueltas y golpes contra el suelo.
Le hizo daño.
Ese Hijo de puta golpeo a barti!.
Ya estas muerto!!!.
Grite con fuerza, por el coraje que sentí.
Era tanto odio.
Nunca habia sentido tanto odio.
Ya me hartaste.
El grito que solte de furia fue mas que suficiente para dejar de sentir el dolor en mi hombro.
Volvi a levantarme a levitar con todo este poder.
Ya habia sentido esto antes.
Si.
Ya lo habia sentido antes.
Fue cuando enfrente al de ojos morados.
Recordé el dolor.
El poder.
Yo soy AURORA!.
Dispare un puño invisible hacia el rubio.
El me esquivo.
Pero deje cráteres en el suelo por donde yuo disparaba.
El puño que lanzaba era muy fuerte.
Estoy tan cerca.
Tan solo deja que te acierte uno y sentiras lo que es dolor.
El solo me esquivaba dando saltos y marometas descontroladas.
No podía acertarle al disparar.
Me tardaba al menos un segundo en cargar el puño invisible.
Así que comencé a lanzarle rocas y escombros del suelo hacia el.
Pero el los explotaba con patadas.
Ese chico no era normal.
Cualquiera moriría ante los escombros.
Trate de lanzarlos más rápido.
Acerté algunos pero no parecían dolerle lo suficiente.
Aun se matenia de pie.
Era por.
Ya veo.
Si blindaje, su armadura impide que lo mate.
Prestamela un segundo.
Dispare el puño invisible para hacerlo esquivarme.
Y funciono.
Salto del suelo.
Ahora no tenia de donde sostenerse.
Le tome con mi poder por uno de sus pies.
Y lo asote 5 veces seguidas contra el suelo.
Polvo volaba por el aire como nubes y pidreas eran arrancadas del suelo.
Lo clave al suelo y lo volvi a sacar para arrojarlo nuevamente.
Comencé a reirme.
Te gusta?.
No es tan divertido cuando te metes con alguien de tu tamaño no?.
El aun no parecía muy lastimado, esa maldita cara seria, me estaba volviendo loca.
Sufre maldita sea, sufre de una vez.
El me rojaba rocas que podía alcanzar.
Las disparaba con gran fuerza, parecían disparos pero.
La burbuja me cuidaba, impedia que llegaran hacia mi.
Las veía pulverizarse en la piel de la burbuja.
Creo que no lo has entendido aun.
No puedes tocarme.
Lo azote de nuevo al suelo y aparecí un cráter con su cuerpo impactando.
Comencé a torcer su pierna de donde lo agarre.
Quería partirla en pedazos.
El sentía ese dolor.
Lo vi actuar rápido.
Apretó un botón en una de sus rodilleras.
Y el blindaje en su ropa al menos en esa pierna se solto.
Justo lo hizo a tiempo, pues pulverice el blindaje conviritiendolo en un proyectil.
Lo dispare hacia un edificio , fue como el disparo de un misil debido al destrozo que causo.
El chico rubio logro escapara de mi, dando maromas hasta llegar a su espada.
Vi como la tomo de inmediato.
Sonreí.
Justo cuando la sostuvo y levanto.
La detuve en el aire, solo pensando en detenerla.
Podía ver de que trataba mi poder.
Telequinesis.
Todo este tiempo habia podido sostener las cosa s en el aire.
Lo que fuera, dependía de que tanto lo pensara y que tal lógico para mi fuera.
Imaginaba 19 manos sosteniendo el espadon y reteniéndolo en el aire.
Así evite que el pudiera moverlo.
Buscabas esto?.
Comence a reirme por verle intentar con ambas manos soltar de mi agarre el espadón.
APROVECHE QUE ESTBAA QUIETO.
Y dispare los puñetazos invisibles hacia el.
4 fueron los que dispare y fueron suficientes para lanzarlo volando hacia el mismo edificio donde dispare el trozo de su armadura.
No podía verlo atravez de la nube de humo.
Pero nisiquiera lo espere.
Levante rocas del suelo y las dispare cual metralla hacia la nube de polvo.
Muerete!.
Muerte de una vez.
Uno tras otro proyectil e hice más grande la nube.
No sé si le estaba dando, pero tenía mucho odio.
No estaba satisfecha, solo quería hacerlo pedazos.
Segui escuchando la voz de esa chica, decía que por favor no lo matara.
A quien?.
Salio disparado, iba tan rápido como un auto.
Era el chico de cabello rubio, sostenia el espadón en una sola mano.
Trate de detenerlo nuevamente.
Pero.
El arojo una pidera simplemente frente a su mano.
Mi vista me burlo.
Atrape la piedra en el aire y no la espada, el ya estaba a un metro de mi.
Dio un salto y comenzó a girar sin control con la espada al rojo vivo.
Sus giros, cada corte contra la burbuja, volvio a quebrarla.
No, no!
Ya basta!.
Piensa aurora piensa.
Trate de atraparlo por el hombro de su armadura, pero el rápido apretó un botón en su cinturón.
Se solto la hombrera y la armadura del brazo.
Era como si me predijera demasiado rápido.
Dio una estocada hacia la grieta en la brubuja y logro romperla.
La espada iba directo hacia mi corazón.
Piensa aurora piensa ya.
Grite con fuerza.
Poder.
Gran poder en todas las células de mi cuerpo.
Mire como el tiempo se detuvo.
Todo pasaba tan lento, podía pensar.
Pensar lo suficiente.
Basta!.
Tome la pierda del chico, aquella sin blindaje y frene la espada por la parte no afilada, imaginadno 32 brazos agarrándola.
El tiempo dejo de detenerse y todo funciono como inercia.
Jale la pierna del chico y lo asote de nuevo contra el suelo.
Un asoton con tanta fuerza.
Que le saque el aire, lo escuche gritar del dolor y le vi escupir sangre al ser asotada de espalda.
Sostuve el espadón, este seguía encendido al rojo vivo.
Tenia miedo de seguir viéndolo dentro de mi burbuja.
Asi que lo saque y lo arroje contra el rubio.
El rodo evitando en el ultimo momento que el espadón lo cortara.
No arroje bien la espada hacia el.
La lance con la parte sin filo contra el suelo.
Maldita sea! Aurora concéntrate!.
Me aleje un poco de el, necesitaba que mi burbuja volviera a estar completa, esa grieta era peligrosa.
Asi que me levante mas en lo alto.
Escuche taladors detrás mio.
Esa esa maquina gris.
Iba a atacar a la chica y a barti en el suelo que estaba siendo atendido por la chica.
NO te atrevas a hacerles daño.
Tome por los tentáculos aquella maquina la jale hacia mi y retenida logre dispararle 22 golpes fanastamas.
Los impactos eran suficientemente fuertes para afectar el blindaje de la maquina.
Luego la azote contra el suelo y la arrastre metros lejos de barti.
El suelo se partia al arrastrarla.
Escuche por mi izquierda el calor, como fuego tronando.
Era de nuevo el chico.
Salto a lo alto, para de nuevo atravesar la grieta que apenas se estaba reparando.
Parecía demasiado obsecionado en eso.
Pero ahora era mas lento, tuvo que sostener el espadón con ambas manos.
Pensé en girar mi esfera y asi lo hice.
Aleje la grieta hacia la derecha, al recibir el impacto del espadón, este no pudo atravesar la burbuja.
Solo impactarla.
No molestes!.
Dispare el puñetazo invisible hacia el hombro sin blindaje del chico.
Por fin pude escucharle romperse, sus huesos ser heridos y su grito de dolor.
Salio volando a lo lejos por la potencia del golpe.
Continue arrastrando a la maquina gris.
La clave contra el suelo y intente arrancarle dos de sus tentáculos.
Jalarlos hacia afuera pero tenia tantos cables, tenia que imaginarme mas de 100 manos para poder comenzar a arrancar trozos.
La maquina comenzó a gritar.
Como si le doliera.
Gritaba.
Hermanito.
Por favor.
No dejes que me mate.
Maldita maquina!.
Ya cállate de una vez.
Escuche de nuevo las ascuas.
Mire a mi izquierda.
Era de nuevo ese chico.
Que nunca te mueres?.
El solo impacto el espadón de nuevo.
Muy cerca de la grieta de la burbuja.
Su impacto fue tan fuerte, que incluso logro hacer la burbuja retumbar.
Sonido.
Vibración horrible que rebotaba en mi cerebro.
Perdi el contrl un segundo.
Un solo segundo.
Y ese fue suficiente para que la maquina gris huyera de mi.
Ya no podía atraparla.
Comencé a ver borrosamente.
Es demasiado ruido en la burbuja.
Tuve que desaparecerla.
Y me enfureci.
Arroje al chico contra el suelo de un puño invisible.
Porque no te mueres?.
Trato de esquivarme, pero recibio el puño fantasma en su pierna sin blindaje.
Lo sumi incluso un poco en el suelo.
Le mire.
Su rostro con dolor.
Por fin.
Por fin estas sufriendo.
Trato de saltar para cortarme.
Pero ahora el era lento y yo pensaba rápido.
Asi de atrape la espada pensando en dos paldas atrapándola.
A el lo tome de la pierta y lo jale con tanta fuerza que tuvo que soltar la espada suspendida en el aire.
Recibió mi azotes.
Los disparos de escombros.
Y comense a golpearlo con la espada.
Era muy pesada incluso para mi mente.
Asi que lo golpea apenas con el mango y las partes sin filo.
No logre blandirla bien, era difícil de levantar y de arrojar.
Así que me bastaba con verle escupir sangre, recibir los martillazos de las partes planas de su espada.
Lo azote una y otra vez.
Y comencé a ahorcarlo con LAS MANOS INVISIBLES.
Ya lo tenía a mi merced.
Contra el suelo.
Recibiendo los puñetazos fantasmas y sumiéndose en el adoquín de la plaza.
Muerte ya!.
Una y otra vez recibiendo martillazos y golpes invisibles.
Le mire escupir sangre una y otra vez.
No se como es que lo aguantaba.
Pero lo que sea!.
No va a aguantar mucho.
Logre volear la espada con el filo por enfrente.
Voy a cortarte la cabeza.
Estuve apunto de lanzarle directo al cuello.
Pero la chica de nuevo grito.
Bartoz me dijo que me detuviera.
Que era suficiente.
Ya lo había vencido.
Pero yo quería matarlo.
Ella me pedía implorando en lágrimas.
Que dejara vivir a su hermano.
Su hermano?.
El.
Bartosz de nuevo.
Me dijo.
Con esa voz seria y llena de decepción.
Era, como escucharlo a él aquel día en el hospital.
Solté el cuello del chico rubio, mire su rostro bañado en sangre, el oxígeno volver a su cuerpo.
Aún estaba aferrado a luchar.
Se levantó un segundo.
Lo golpeé con el mango de la espada directo en la frente.
Cayo inconsciente al suelo.
Ya aplácate maldito psicópata.
Dije.
Y solté el espadón lejos de él.
Me sentí.
Tan cansada.
Las voces.
Se calmaban.
Y de estar levitando, poco a poco baje a suelo.
Cai de rodillas desde no mucha altura cuando mis poderes se desvanecieron.
Comencé a llorar al ver tanta sangre en todas partes.
No podía decir nada.
Solo.
Llorar.
Sentí, que me iba morir.
Sentí tantas voces en mi cabeza.
Me estoy.
Volviendo loca.
Me.
Me estoy volviendo un monstruo.
(Canción hanazeve only Deep soul)
El canario bueno fue por su hermano abatido, y ensangrentado en el suelo, y yo por aurora, me le aceraba.
— Ya paso, ya pasó.
La tapé con mi bata.
— Soy un monstruo— dijo sollozando.
Sí, pero; Uno chiquito. Quería decirle tratando de arrancarle una sonrisa pero era un momento muy espantosos para pasarlo solo con eso. Y menos aun con su victima y su hermana a unos pasos.
Junto a nosotros la canaria no estaba mejor, miraba con los ojos llenos de lágrimas a su hermano en el suelo bañado en su propia sangre, las lágrimas que caían de sus ojos hacia el eran tantas que se abrían espacio entre la sangre lavando su maltrecho rostro.
— No eres un monstruo — le deje casi susurrando.
— Si lo soy, yo, yo — señalaba al caballerito ensangrentado en el suelo— yo le hice,
— Claro que no lo eres — me arrodille ante ella buscándole la mirada para decirle con la sonrisa mas amable que haya puesto en mi asquerosa vida— Como vas a ser un monstruo?, si nos has salvado a todos, aurora.
La pequeña finalmente reaccionó.
— Mira, escucha— dije señalando con la mano extendida al hombre en el piso.
Estaba respirando, pero ella con los ojos llenos de lágrimas, tal vez le costaba verlo, hasta que jaló una bocanada de aire como el que se estaba ahogando.
— No has hecho nada malo aurora, los monstruos no son monstruos por cómo se vean o lo que puedan hacer. Sino por lo que deciden hacer. y tú decidiste perdonar a quien nos quería muertos, tú decidiste salvarnos a todos, no hay un solo monstruo en el mundo que sea capaz de hacer eso. Y yo los conozco a casi todos.
Aurora miraba con algo de incredulidad como respiraba. No me había acabado de creer.
— Si yo fuera un monstruo por ejemplo, lo dejaría morir, pero no lo voy a hacer. Porque quiero ser como tú.
Me levante yendo a donde estaba ese tipo. y con mi brazal condensaba el agua en el aire dejándole caer en su cara, lavándole la sangre. Era feo, pero se lo achaco a la golpiza. Y desgraciadamente no era todo lo que tenía.
— Oye canaria, tu hermano se pondrá bien— le decía como queriéndola hacer sentir que todo lo tenía bajo control, y si solo es lo que veo así debería ser— dame espacio.
— No soy canaria.
— Pues como te llames.
— No tengo nombre.
— Tu dame espacio y ya. Puedo ayudarlo pero debo hacerlo ahora.
Movió su mastodóntico armatoste para dejarme ver al herido, lo poco que pude escanearle era solo moretones bajo el traje, el grupo del hombro roto y una pierna con fractura expuesta. — necesito su ayuda, canaria ve por un palo, aurora, ¿quieres ver que si hiciste algo bueno? Acércate, mira, está bien, todo lo que tienen se puede arreglar.
Le voy a inyectar adrenalina, necesito que revises si tienen algo raro.
— Como raro?— Dijo limpiándose la nariz con la manga de mi bata.
— Manchas, piquetes profundos, cosas así.
— Bueno, tienen un moco en la nariz.
— Que bueno que recuperaras tu humor.
— No, enserio, míralo.
Me fije bien en su cara y de verdad tenía algo verde en la nariz, pero no era un moco, era verde brillante, lo jale y era una especie de ¿chip? con un cable que iba dentro de la nariz.
La canaria reacciono.
— quítaselo, quítaselo.— dijo alterada.
— Porque qué es esto?
— Con eso nos controlan la mente eso científicos.
— Vez la diferencia entre los monstruos y nosotros aurora?
Ni bien acabe de hablar cuando ella jaló el chip sacándoselo con todo y cables de la nariz.
— Ay qué asco, creo que si era un moco.— dijo limpiándose los dedos en el suelo.
El canario lo aplasto con su gran extremidad metálica. Y me paso un par de palos que había encontrado. Aurora me paso mi bata de vuelta y le corte la manga con la que se había limpiado haciendo venda con ella, y con eso le entablillamos la pierna, el hombro fue tan laborioso rearmarlo que me voy a ahorrar esa historia, pero no me llevo más de unos minutos, el chico ya estaba completo.
— Le voy a inyectar adrenalina, atentas.
Inyecte al chico y se despertó gritando. Y le inyecte un anestésico local en la pierna y otro en el hombro.
(made in the abyss old stories)
— Que está pasando, quiénes son?
El niño estaba alterado tendrá unos 20 años.
— Tranquilo niño, primero tú, quien rayos eres?
Estaba desconfiado y era de esperar, hasta que vio la canaria frente el fue que reaccionó bien y nos contestó.
— Yo soy… sol, soy sol— dijo con alegría, como si el también se hubiera enterado apenas de su nombre.— hermana, dónde estabas?.
Ella no pudo contestar, solo lloraba, esta vez de felicidad, para variar.
— Toda reunión familiar tiene que ser celebrada, pero no aquí, hay que moverse— les dije y nos alejamos de la sangre y la destrucción que no iban para nada con ese momento.
Los convencí de soportar un poco hasta encontrar un lugar más pintoresco y fue en una bonita casa roja. La canaria nos abrió solo pasándole por encima al portón, y ver las ganas que tenia de abrazar a su hermano, me acerque a ella y en dos minutos la había desconectado de la máquina, y la reunión fue emotiva, los hermanos se abrasaron, no muy fuerte por la as heridas de sol. La casa estaba adornada y preparada para la navidad, casi todo estaba pasado, pero había suficientes latas para hacer una buena comida, y celebramos con ellos hasta que se hizo de noche. Nos subimos al techo como unos muebles que quemamos para hacer una fogata. Una fogata en el techo solo por el gusto de habernos conocido, igual ni era mi casa.
Nos sentamos en nuestras sillas alrededor, aurora encontró una bolsa de malvaviscos que le dije eran sospechosos, pero igual los estamos pasando aquí arriba.